viernes, 9 de septiembre de 2011

Noche terrorífica



Estuvo con nosotros...aunque no pudo venir.



UN MIEMBRO MÁS


por Ricardo



Baja la escalera de acceso al almacén, necesita reponer el material en falta, y como siempre, lo hace al finalizar la jornada, la rutina se ve interrumpida por una sensación incomoda, intuye que hay alguien más, ese estremecimiento al notar el aire frio en la nuca, sintiendo una mirada; el respingo viene acompañado de un giro de cabeza, nadie; como era de esperar la soledad es su única compañía, como siempre; por el rabillo del ojo cree ver una sombra que se mueve, otro giro de cabeza; de nuevo, nadie. Sube las escaleras con el corazón encogido, sus manos están tan vacías como cuando bajó, pero no se da cuenta; tiene que darse prisa, esta noche tiene una reunión en el bosque con sus camaradas.
La hora es la acordada, comienzan a llegar, se reúnen todos formando un círculo. Reconoce a la mayoría pero desconfía de todos, hoy es el gran día o mejor la gran noche, hoy espera verlos como realmente son.
A medida que cada uno va desarrollando su trabajo sus caras se van trasformando, sus cuerpos mutan en formas extrañas, sus voces alcanzan tonalidades no oídas antes.
Su corazón ha dejado de palpitar hace tiempo, tiene la piel tan erizada que le duele, el aire se ha vuelto frio, el silencio se adueña de la noche, ya no ve ningún compañero, todos han desaparecido, únicamente una figura delante mira con ojos inquisitivos, penetrantes, le hace estremecer; de su boca sale un espeluznante grito mientras la figura se transforma en una enorme bestia; una especie de corriente eléctrica recorre su cuerpo, desde sus pies hasta su cerebro, pierde el conocimiento.
El espejo no devuelve la misma figura que esta mañana, el escalofrío llega cuando se reconoce.